CON EL
CORAZÓN
Espadas me habrían de
cruzar,
mi pecho, pero no huyendo.
Y en mi camino lanzas
afiladas,
y un gran desierto.
Mil obstáculos en mi
camino,
todos de difícil acceso.
No sé, si por buscarte
moriré
o estoy muriendo.
Pero dichosa, sea mi
muerte,
si por unos minutos tus
manos tengo.
Espadas, lanzas clavadas
en mi pecho,
que yo moriré si te
encuentro.

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